Para
disfrutar de una experiencia única y tener una visión
distinta de Argentina, le aconsejamos que visite una estancia
argentina. Mientras muchas continúan operando como estancias
tradicionales con su ganado vacuno o también en nuestro
sur con ovejas, otras criando caballos pura sangre, algunas
de ellas combinan estas actividades con entretenimiento para
un pequeño número de invitados.
Teniendo en cuenta que ninguna posee más de 18 habitaciones
y algunas solamente 3, el servicio es siempre personalizado
y extremadamente amigable. El hospedaje varía desde muy
lujoso hasta simple y rústico.
Visiting
Buenos Aires puede sugerirle cuál de todas ellas visitar,
dependiendo en su interés y presupuesto.
San Juan Poriahú
Esta
estancia es probablemente la más representativa de
la región noreste del país, con 13.000 hectáreas
de superficie en los Esteros del Iberá.
La
dueña es Ana María Meabe, quien pertenece a
una tradicional familia de la provincia de Corrientes.
Sus hijos, Marcos y Fernando García Rams atienden y
administran la estancia personalmente.
Desde hace muchos años que ellos viven allí;
ellos previamente solían pasar sus vacaciones en la
estancia cuando eran chicos. Actualmente cautivados por el
lugar, no podrían pensar en otro lugar del mundo donde
vivir.
La historia
de San Juan Poriahú comienza con los Jesuitas, en el
siglo XVII, relacionado a Loreto, un pequeño pueblo
vecino, donde se conservan algunos antiguos objetos cristianos.
El casco de adobe tiene tres siglos de antigüedad, y
es una demostración evidente de la herencia Jesuítica.
La estancia incluye dos casas principales y otras construcciones,
y es tan extensa como las sombras que la rodean. Viajar
a través de los esteros, y sus islas, la vegetación
exuberante y toda su fauna, se convertirá en una experiencia
lindísima para usted.
Marcos es un entusiasta y curioso observador de la naturaleza.
El llamará su atención cada vez que aviste un
animal, diciéndole el nombre preciso del mismo y dándole
detalles sobre su comportamiento.
Lobitos
de agua (un simpatiquísimo mamífero acuático),
lagartos, loros, papagayos, armadillos, hurones, carpinchos,
cigüeñas, yacarés (cocodrilos sudamericanos),
aguarás (una extraña mezcla entre zorro y lobo)
y más de 250 especies de pájaros son sólo
algunos de los animales que usted encontrará allí.
Una cacería
fotográfica puede combinar diversión y relax
y además demostrará su educación y respeto
por tan increíble medioambiente. Por ser San Juan Poriahú
tan rica en su fauna, será una excelente oportunidad
para este tipo de actividad. Si usted es un fotógrafo
entusiasta no podrá dejar pasar esta oportunidad.
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Algunas estancias se
encuentran muy cerca de Buenos Aires lo que permite visitarlas
por el día. Allí usted podrá mirar
a los gauchos en acción, recorrer la misma a caballo
y almorzar un rico y típico asado. Y si usted también
lo prefiere, previa reserva podrá hospedarse y
pasar unos descansados días. |
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